Grupo Omni, compañía del empresario costarricense Moisés Chaves que invirtió en el banco mexicano Bankaool, adquirió el supermercado digital Jüsto y el plan estratégico para esta fase de relanzamiento no contempla la reincorporación de su fundador en la dirección general. La decisión marca un nuevo capítulo para la startup que cerró operaciones el 15 de diciembre tras seis años en el sector de quick commerce.

Ricardo Weder cofundó la startup junto a Alejandro Sisniega en 2019 y lideró la compañía como CEO hasta el cierre definitivo. La adquisición incluye una inyección de capital de US$100 millones durante el primer año para reestructurar financiera y administrativamente una empresa que había levantado más de US$300 millones de fondos como General Atlantic, Bimbo Ventures, Mountain Nazca, Foundation Capital, Femsa Ventures y 500 Startups.

Grupo Omni anunció que reactivará a más de 500 colaboradores de Jüsto, principalmente en funciones operativas. Sin embargo, implementará cambios significativos a nivel gerencial al considerar que posiblemente existieron problemas en el management que contribuyeron a las dificultades que llevaron al supermercado digital.

Por qué Omni prescinde del equipo fundador

La nueva administración ejecutará una reestructura financiera y administrativa diseñada para asegurar la viabilidad de Jüsto a largo plazo. Los trabajadores que permanecerán en la compañía pertenecen mayormente a áreas operativas, mientras que el nivel gerencial experimentará potencialmente una renovación completa.

Se conoce que existieron aspectos que complicaron la operación de la startup, especialmente decisiones sobre expansión internacional acelerada y alianzas estratégicas que no resolvieron problemas estructurales del negocio. Esta evaluación probablemente motivó la decisión de implementar un nuevo equipo directivo en lugar de mantener la estructura previa.

La expectativa es reanudar las operaciones del supermercado lo antes posible, aunque actualmente se encuentran ajustando detalles operativos y cerrando negociaciones con inversionistas de la startup para definir si continúan o abandonan el proyecto bajo la nueva estructura de propiedad.

La caída de un modelo de US$300 millones

Jüsto anunció el cese de operaciones el 15 de diciembre, apenas 14 meses después de levantar US$70 millones en su última ronda de financiamiento. La startup argumentó factores financieros, operativos y estratégicos que imposibilitaron la continuidad del negocio, confirmando sospechas del ecosistema sobre la viabilidad de su modelo.

El supermercado digital enfrentaba un modelo con unit economics negativos que no logró ajustar a tiempo. La combinación de costos operativos elevados, márgenes extremadamente bajos y competencia contra gigantes como Walmart, Amazon y Chedraui creó un entorno casi imposible de sostener, incluso con más de US$300 millones en capital levantado.

En los meses previos al cierre, Jüsto había abandonado mercados como Brasil y Perú. En noviembre de 2024 anunció la salida de Perú argumentando reestructuración estratégica, y en diciembre salió de Brasil, mercado al que había entrado en 2021 comprando al jugador local Freshmart durante el auge de la pandemia.

Las decisiones estratégicas que aceleraron el colapso

La expansión internacional acelerada fue uno de los factores que más presionó las finanzas de la compañía. Entrar a Brasil sin haber consolidado rentabilidad en México incrementó la complejidad operativa y aceleró la quema de capital, demostrando que el modelo exigía una escala y eficiencia logística que pocas empresas pueden alcanzar antes de agotar sus recursos.

Mientras cerraba operaciones en otros mercados, en México Jüsto anunció una colaboración estratégica con Amazon en noviembre de 2024. Para febrero de 2025, la alianza logró ampliarse a regiones clave como el Estado de México y las zonas metropolitanas de Monterrey y Querétaro.

Aunque la alianza con Amazon parecía una oportunidad para aumentar volumen y reducir costos de adquisición de clientes, llegó demasiado tarde y no resolvió los problemas estructurales del negocio. Amazon Now terminó absorbiendo la demanda sin integrar realmente a Jüsto, evidenciando que la colaboración no representó el salvavidas que la startup necesitaba desesperadamente.

Qué significa el rescate para el ecosistema emprendedor

La adquisición por parte de Grupo Omni representa un caso poco común en el ecosistema latinoamericano: el rescate de una startup de alto perfil después de su colapso. Mientras que la mayoría de las empresas que cierran desaparecen completamente, Jüsto obtiene una segunda oportunidad bajo nueva administración y con capital fresco.

Grupo Omni compró las acciones de Jüsto USA, el holding del supermercado digital, comprometiéndose a inyectar US$100 millones durante el primer año. Esta inversión financiará la reestructura operativa necesaria para relanzar el servicio con bases más sólidas, presumiblemente corrigiendo algunos errores estratégicos.

Lecciones para el quick commerce latinoamericano

El cierre de Jüsto se suma al de otros competidores en el sector del quick commerce en México. Jokr, uno de sus principales rivales, anunció su salida del país en 2022, confirmando que el modelo enfrenta dificultades estructurales en la región.

El caso deja lecciones importantes para el ecosistema emprendedor. En un entorno donde los inversionistas exigen eficiencia y rentabilidad, las startups de retail digital deberán replantear sus estrategias si quieren sobrevivir. La expansión internacional debe ser gradual y sustentada, y el capital de riesgo ya no tolera modelos con pérdidas estructurales indefinidas.

Otros medios han tratado de comunicarse con Ricardo Weder sobre su salida y los planes futuros, pero no han obtenido respuesta, por lo que se espera saber más detalles en los próximos días. El rescate de Jüsto demuestra que incluso startups con respaldo significativo pueden requerir cambios drásticos de liderazgo para tener una segunda oportunidad de éxito.