- La fintech chilena obtiene autorización bajo el nuevo marco regulatorio fintech impulsado por el Decreto Supremo N° 5384.
- Opera en seis países: Chile, Colombia, México, Argentina, Bolivia y Perú, con más de 300.000 usuarios.
- Próximamente habilitará abonos en bolivianos (BOB) dentro de su plataforma.
Vita Wallet, la fintech chilena fundada en 2019 por los hermanos Joel Zambrano, Moisés Zambrano y el argentino Leonel Roa, se convirtió en la primera institución internacional en obtener la autorización para operar con criptoactivos en Bolivia bajo la nueva normativa fintech del país. El hito llega tras meses de trabajo conjunto entre el equipo de Legal & Compliance de la compañía y los entes reguladores bolivianos.
La nueva regulación, impulsada por el Decreto Supremo N° 5384 y reglamentada por la ASFI, fue aprobada en mayo de 2025 con el objetivo de formalizar a las Empresas de Tecnología Financiera como Servicios Complementarios. La normativa abarca billeteras, pagos, blockchain y criptoactivos, y otorgó plazo hasta el 30 de abril de 2026 para que las empresas se adecuen.
Viawallet: Un paso firme hacia la modernización financiera
“Este es un triunfo de nuestro equipo legal y un regalo para nuestra comunidad en Bolivia. Estamos aquí para quedarnos y para construir el ecosistema financiero que los bolivianos merecen”, señaló Damián Azócar, Head Legal & Expansion de Vita Wallet. La autorización habilita a la compañía para operar libremente entre el mundo fiat y cripto, preparando el terreno para una futura licencia definitiva.
Como parte de este avance, Vita Wallet habilitará próximamente los abonos en bolivianos (BOB) dentro de su plataforma, lo que permitirá a las empresas gestionar su capital con mayor agilidad y reducir fricciones operativas dentro del sistema financiero nacional.
Bolivia como hub tecnológico en Sudamérica
Vita Wallet opera actualmente en seis países – Chile, Colombia, México, Argentina, Bolivia y Perú – con más de 300.000 usuarios y proyecta cerrar 2026 con un volumen transaccional de alrededor de US$2.000 millones. La plataforma facilita transferencias internacionales a más de 50 destinos, con tiempos hasta cinco veces más rápidos que la banca tradicional.
Con esta autorización, la fintech refuerza su visión de democratizar el acceso a servicios financieros globales con respaldo legal, posicionando a Bolivia como un eslabón clave dentro de su estrategia de expansión regional.