- La línea fue liderada por J.P. Morgan con US$ 130 millones, complementada por Fasanara Capital con US$ 20 millones adicionales.
- Es la primera estructura de financiamiento tipo warehouse que J.P. Morgan ejecuta para una empresa en Colombia.
- La plataforma opera con más de 2,5 millones de consumidores y 33.000 comercios aliados.
La fintech colombiana Addi cerró una línea de crédito estructurada de US$ 150 millones que eleva su deuda total a más de US$ 680 millones. El hito no es solo financiero: marca un antes y un después en la relación entre el ecosistema emprendedor latinoamericano y los grandes bancos de inversión globales.
Una estructura warehouse
La estructura warehouse es un mecanismo de fondeo sofisticado que permite a Addi utilizar sus propios créditos originados como garantía para obtener liquidez de forma continua. Es el tipo de instrumento que usan las instituciones financieras más maduras del mundo, y que hasta ahora era poco común en el ecosistema emprendedor colombiano.
Que J.P. Morgan haya liderado esta operación, la primera de este tipo que el banco ejecuta para una empresa en Colombia, no es un detalle menor. Es una señal de que el modelo de riesgo de Addi tiene la solidez suficiente para operar bajo los estándares de uno de los bancos de inversión más exigentes del planeta. Fasanara Capital, que participa por tercera vez con Addi, refuerza esa lectura.
Qué esperar de Addi
Con la liquidez asegurada, Addi tiene la oportunidad para seguir escalando su red de comercios y consumidores en un mercado que demanda cada vez más soluciones de crédito ágiles y digitales. La plataforma ya dejó de ser solo una opción de financiamiento, ahora con 33.000 comercios conectados, desde pymes hasta grandes marcas, opera como un motor de conversión de ventas. El siguiente paso natural apunta a seguir consolidando su posición en Colombia y explorar nuevos mercados, con una estructura financiera que ya juega en las ligas mayores.