- La fintech alcanzó 375,000 usuarios en Colombia que han movido más de US$1,000 millones usando stablecoins como infraestructura.
- Knudsen apostó por blockchain hace ocho años cuando la tecnología aún era controversial, posicionando a Littio adelante de bancos tradicionales.
- Fue seleccionada por Endeavor en 2026 con tasa de aceptación inferior al 1%, uniéndose a Rappi, Platzi y Habi
Christian Knudsen, CEO y cofundador de Littio, inició su camino como emprendedor serial al detectar un problema que afecta a millones de latinoamericanos: la devaluación constante que erosiona sus ahorros. Esa experiencia personal lo llevó a crear, junto con Iván Torroledo y Luis Huertas, una fintech que hoy procesa más de mil millones de dólares y cuenta con 375,000 usuarios en Colombia.
“La devaluación es el impuesto silencioso de América Latina. Millones de personas no tienen acceso real a una cuenta en dólares para proteger su dinero”, explica Knudsen. “Estamos resolviendo dos problemas principales: acceso a cuentas en dólares y productos sólidos, y protección contra la devaluación con costos más bajos”.
Littio permite abrir cuentas en Estados Unidos y Europa, gastar en diferentes monedas como euros, dólares y pesos colombianos digitales, y obtener rendimientos mediante bóvedas que funcionan como instrumentos de inversión. Su propuesta se diferencia de competidores como Nubank o Mercado Pago al enfocarse en una necesidad específica: dar acceso a la economía global a latinoamericanos que operan entre múltiples países.
Una apuesta contracorriente
Hace ocho años Knudsen tomó una decisión arriesgada: construir Littio sobre infraestructura de stablecoins cuando la mayoría veía las criptomonedas como algo poco confiable. Esa apuesta temprana hoy coloca a la compañía por delante de bancos tradicionales que apenas comienzan a explorar esta tecnología.
“No somos una empresa de cripto, somos una empresa que soluciona problemas específicos”, aclara. “El cripto es simplemente una tecnología. Usamos stablecoins como el internet del dinero, porque permiten programar tus finanzas y hacer transacciones en segundos a una fracción del costo”.
La compañía eligió trabajar exclusivamente con Circle y su stablecoin USDC, respaldada con más de un dólar por cada unidad emitida gracias a cuentas bancarias y bonos del Tesoro estadounidense. Esa decisión fue clave durante la crisis de Silicon Valley Bank en 2023.
Convertir la crisis en oportunidad
Cuando se reveló que Circle tenía fondos en el banco en problemas, muchos usuarios temieron que sus dólares digitales perdieran valor. Knudsen y su equipo respondieron con transparencia radical, explicando los fundamentos de la tecnología en lugar de minimizar el riesgo. El resultado fue inesperado, la crisis se transformó en una oportunidad y el manejo de comunicación les valió un premio por gestión de crisis.
La estrategia se basó en un principio simple de volver siempre a los fundamentos. En lugar de prometer rendimientos imposibles o esconder información, Littio educa a sus usuarios sobre cómo funciona la tecnología, quién respalda los activos y qué riesgos existen. Esa transparencia construyó confianza en un momento en que otros perdieron credibilidad.
Del garage a Endeavor
Knudsen atribuye el crecimiento de Littio a una metodología clara, el descomponer problemas complejos hasta encontrar sus causas raíz. “Es entrar en el why de las cosas”, explica. “Si no estoy creciendo, ¿es porque no llegan nuevos usuarios o porque los existentes se van? Si se van, ¿por qué? ¿El precio es muy alto? ¿Por qué? Así hasta encontrar la palanca correcta”.
Este enfoque evita desperdiciar energía en soluciones superficiales y permite generar impacto real. Gracias a esta disciplina, Littio fue seleccionada por Endeavor en 2026, con una tasa de aceptación inferior al 1%, uniéndose a referentes colombianos como Rappi, Platzi y Habi.
La importancia de San Francisco
Knudsen insiste en que los fundadores latinoamericanos deben pasar tiempo en San Francisco, no para mudarse de manera permanente, sino para cambiar su mentalidad sobre lo que es posible. “Hace diez años era difícil creer que ibas a pasar por YC, levantar más de diez millones de dólares, impactar a cientos de miles de latinos. Es difícil de creer hasta que ves que alguien lo ha hecho. Entonces entiendes que sí es posible”.
Su visión es que más talento latinoamericano se exponga al ecosistema donde nacen las grandes compañías tecnológicas globales. “El próximo Cursor o Stripe fundado por un colombiano solo aparecerá si más fundadores se sumergen en ese entorno”.
Hábitos no negociables
Para mantener el ritmo, Knudsen se apoya en dos pilares: dormir bien y hacer ejercicio diario. Usa un tracker de sueño para asegurar al menos siete horas y practica tenis o entrenamiento funcional cada mañana. “En startups un año equivale a siete en un trabajo normal. Si no tienes otros pilares además del trabajo, el sistema completo se destruye”.
Entre sus lecturas formativas menciona Hábitos Atómicos, Los Cuatro Acuerdos y The Daily Stoic, que le ayudan a mantenerse centrado. Su filosofía del día a día proviene de Hábitos Atómicos donde las pequeñas decisiones diarias determinan quién serás a largo plazo.
La visión hacia adelante
Knudsen imagina el futuro de Littio en la intersección entre inteligencia artificial y stablecoins. Visualiza agentes de IA capaces de ejecutar transacciones automáticamente, algo imposible con la infraestructura bancaria tradicional pero natural con dinero programable en blockchain. “Vas a poder decirle a tu agente de IA que haga la compra semanal y él la ejecutará, pagando con stablecoins en segundos”.
Durante los próximos cinco años proyecta que Littio se convertirá en líder de categoría en América Latina, ofreciendo una suite completa de productos financieros, incluyendo crédito. La meta es convertirse en la cuenta global de referencia para latinoamericanos que participan en la economía mundial.