- Mendel cuenta con cerca de 1.500 empresas clientes en Latinoamérica y unos 250.000 empleados utilizan sus soluciones en México, Argentina y Chile.
- La expansión de Vaca Muerta abrió un nuevo frente de crecimiento para la compañía, que desarrolló herramientas específicas para administrar los gastos de miles de trabajadores en terreno.
La fintech argentina Mendel, fundada por Alan Karpovsky y Alejandro Zecler, ha levantado alrededor de US$50 millones en distintas rondas. La compañía transformó su propuesta inicial de tarjetas corporativas en una plataforma tecnológica para gestionar y automatizar gastos empresariales.
Actualmente, opera en México, Argentina y Chile. Además, cuenta con clientes como Mercado Libre, FEMSA, McDonald’s y Vista Energy.
Su evolución responde a una oportunidad concreta del mercado corporativo. Mientras buena parte de las fintech latinoamericanas se enfocó en consumidores, las empresas todavía mantienen procesos manuales para administrar anticipos, viáticos, facturas y viajes.
De las tarjetas corporativas a una plataforma B2B
Mendel nació en 2021 con la intención de competir en el mercado de pagos B2B. Su objetivo inicial era construir una alternativa más eficiente a las tarjetas corporativas tradicionales. Sin embargo, la compañía rápidamente modificó su estrategia.
“Cuando nacimos queríamos ser un sistema de pagos B2B para las empresas y competir con American Express con un producto más eficiente. Pero nos dimos cuenta de que esa no era nuestra batalla”, explicó Juan Francisco Montes de Oca, director de Ventas y Marketing de Mendel.
A partir de ahí, la empresa se concentró en desarrollar tecnología para administrar gastos empresariales. La plataforma integra herramientas de gestión de gastos, pagos y viajes. Así, entrega a los equipos financieros mayor visibilidad sobre sus operaciones.
El objetivo es reemplazar procesos que todavía dependen de Excel, correo electrónico y efectivo. Con ello, las empresas pueden conocer en tiempo real quién gastó, cuánto, dónde y si la operación cumplió con sus políticas.
Actualmente, Mendel cuenta con alrededor de 1.500 empresas clientes en Latinoamérica. Unas 1.100 están en México, cerca de 350 en Argentina y alrededor de 50 en Chile. En total, aproximadamente 250.000 empleados utilizan sus soluciones.
La compañía comenzó su recorrido con Y Combinator. Luego cerró una ronda seed cercana a US$3 millones y una Serie A de US$15 millones. En 2025, completó una Serie B de US$35 millones liderada por Base10 Partners, con participación de PayPal Ventures y otros inversores.
Vaca Muerta como nuevo caso de uso
El crecimiento de industrias como energía, minería, construcción y logística está llevando la gestión de gastos corporativos hacia operaciones más complejas. En ese escenario, Vaca Muerta se convirtió en uno de los principales casos de uso para Mendel.
El desarrollo de la industria energética argentina implica movilizar diariamente a miles de trabajadores. También requiere administrar gastos de alojamiento, transporte, alimentación, ropa de trabajo y equipamiento.
Vista Energy ya utiliza la plataforma. Además, el crecimiento de Vaca Muerta está generando oportunidades con empresas extranjeras. Entre ellas aparece una constructora mexicana que ganó una licitación en el yacimiento y necesita trasladar cerca de 3.000 empleados a Argentina.
Tecnología en lugar de competir con los bancos
En Argentina trabaja con Banco CMF y en Chile con Banco BICE. Además, su software puede integrarse con tarjetas emitidas por distintas instituciones.
Este modelo permite que Mendel se posicione como una compañía tecnológica B2B. Su propuesta va más allá de los pagos o el crédito tradicional. El modelo de ingresos combina suscripciones SaaS, que representan más de la mitad de sus ingresos, comisiones por intercambio de tarjetas y una tasa asociada a su producto de pago de facturas.
La compañía sostiene que alcanzó la rentabilidad después de cuatro años y medio de operación. Además, proyecta cerrar 2026 con unos 500 grandes clientes en Argentina. Al mismo tiempo, asegura que está detectando un mayor interés de empresas extranjeras e inversores por el mercado argentino.