Galgo, la fintech chilena especializada en financiamiento de motocicletas, sumó a Uber como inversionista. La operación representa la mayor entrada de capital individual en la historia de la compañía. Sin embargo, el monto no fue revelado.

Además, ambas compañías desarrollarán soluciones de financiamiento para conductores y repartidores de Uber en América Latina. El segmento presenta una oportunidad relevante. Actualmente, 9 de cada 10 trabajadores de la economía de plataformas no puede acceder a financiamiento para comprar una moto.

Galgo nació en 2018 bajo el nombre Migrante. Sus fundadores fueron Diego Fleischmann, Ignacio Canals, Sebastián Parot, Francisco Eterovic y Benjamín Izikson. La empresa comenzó entregando crédito a inmigrantes excluidos del sistema financiero.

Luego, identificó una oportunidad mayor en las motocicletas como activo productivo. Por eso, en 2023 se relanzó como Galgo y concentró su negocio en el financiamiento de motos.

Un financiamiento enfocado en la motocicleta

La solución que Galgo desarrollará con Uber será distinta al crédito de capital de trabajo que la plataforma ya ofrece junto a R2 en México. En este caso, Galgo financiará directamente la compra de la motocicleta.

El producto debutará en México durante el primer trimestre de 2027. Después, llegará a Chile y Colombia. Además, la compañía contempla ingresar a un cuarto mercado a comienzos de ese mismo año.

“Galgo ha construido algo único en la región: un negocio de financiamiento que puede escalar y llegar de forma efectiva a personas que el sistema tradicional suele dejar fuera”, afirmó Federico Chester, Head of Latin America Business Development de Uber.

La alianza también permite a Galgo ampliar su llegada a trabajadores de plataformas. Al mismo tiempo, Uber incorpora una alternativa para facilitar el acceso de sus conductores y repartidores a un activo clave para generar ingresos.

Una meta de US$500 millones para 2030

Actualmente, Galgo coloca unas 7.500 motos cada mes. Además, factura US$100 millones anualizados y creció cerca de 50% durante el último ejercicio.

En paralelo, la compañía alcanzó el punto de equilibrio en utilidad neta durante el último trimestre. Con esta base, ahora apunta a quintuplicar sus ingresos hasta alcanzar US$500 millones en 2030.

“Es un fuerte respaldo a nuestro plan de crecer desde US$100 millones a US$500 millones en ingresos anualizados hacia 2030, siempre de forma rentable”, afirmó Sebastián Parot, cofundador y co-CEO.

El mercado también acompaña la expansión. Los préstamos para motos en América Latina movieron US$10.800 millones en 2025 y podrían alcanzar US$15.900 millones en 2030.

Solo México y Colombia venden cerca de 3 millones de motos nuevas al año. Para Galgo, esta demanda abre espacio para seguir ampliando el acceso al financiamiento y consolidar su posición en uno de los segmentos de crédito de mayor crecimiento en la región.