Capital One Financial Corporation adquirió la fintech Brex en una operación valorada en US$5,150 millones mediante una combinación de acciones y efectivo. El precio de compra representa una reducción de más de la mitad respecto a la valoración de US$12,300 millones que los inversionistas pagaron en 2022 durante la Serie D-2, revelando una realidad que muchas startups enfrentan hoy, lo que dice el cap table en papel no siempre se traduce en dinero real al momento de la salida.

La startup con sede en San Francisco, fundada en 2017, se especializó en soluciones financieras basadas en IA para empresas, combinando tarjetas de crédito corporativas, gestión de gastos y servicios bancarios en una plataforma integrada. La adquisición representa un movimiento estratégico de Capital One para consolidar su presencia en el mercado empresarial y competir con plataformas financieras basadas en software.

Pedro Franceschi, fundador y CEO de Brex, continuará liderando la compañía como parte de Capital One tras el cierre de la transacción esperado para mediados de 2026. Describió la operación como una fusión orientada al crecimiento entre dos empresas lideradas por sus fundadores, diferenciándola de las adquisiciones bancarias tradicionales.

De startup para startups a plataforma corporativa

Brex inició operaciones en 2017 dirigiéndose específicamente a startups con acceso limitado a tarjetas de crédito corporativas de bancos tradicionales. La compañía desarrolló continuamente sus servicios e integró gestión de gastos, funciones bancarias y herramientas basadas en IA para controlar el gasto corporativo.

La plataforma permite a las empresas emitir tarjetas corporativas, automatizar gastos y realizar pagos en tiempo real. Según información de la compañía, decenas de miles de empresas utilizan actualmente sus servicios, incluyendo una de cada tres startups en Estados Unidos, además de corporaciones consolidadas que expandieron su base de clientes más allá del mercado inicial.

Esta evolución desde servicio especializado para startups hacia solución empresarial integral explica el interés de Capital One. Richard Fairbank, fundador y CEO del banco, destacó que la compañía se ha esforzado desde su fundación por estar a la vanguardia de la revolución tecnológica en el sector financiero, y la adquisición de Brex acelera este desarrollo especialmente en pagos empresariales.

Stablecoins y pagos cripto como diferenciador estratégico

La integración prevista de pagos con stablecoins desempeña un papel fundamental en la propuesta de valor de Brex. En septiembre de 2025, la compañía anunció la introducción de transacciones nativas con stablecoins, comenzando con USDC, permitiendo a clientes empresariales liquidar saldos, enviar pagos y recibir fondos con conversión automática a dólares estadounidenses.

Esta funcionalidad permite a las empresas gestionar tanto gastos tradicionales como respaldados por stablecoins a través de una única plataforma, eliminando la necesidad de múltiples proveedores o sistemas fragmentados. Capital One aún no ha revelado cómo integrará estas funciones de criptomonedas en sus productos existentes para clientes empresariales.

La apuesta de Brex por stablecoins anticipa una tendencia emergente en finanzas corporativas donde empresas buscan alternativas más eficientes para pagos internacionales y gestión de tesorería. La capacidad de procesar transacciones cripto nativamente mientras mantiene compatibilidad con sistemas tradicionales representa una ventaja competitiva significativa.

Inteligencia artificial como núcleo de la plataforma

Brex posiciona la inteligencia artificial como componente central de su plataforma financiera. El sistema categoriza automáticamente gastos, aplica reglas de gasto en tiempo real y marca excepciones para revisión, reduciendo procesos manuales y ayudando a automatizar flujos de trabajo complejos.

Un asistente de IA gestiona tareas rutinarias como conciliación de recibos y generación de informes de gastos. Brex describe su plataforma como nativa de IA, enfatizando que los servicios financieros y el software fueron desarrollados de forma integrada desde el principio, no como funcionalidades añadidas posteriormente.

Esta arquitectura tecnológica contrasta con bancos tradicionales que intentan incorporar IA a sistemas legados, ofreciendo a Capital One capacidades que tomaría años desarrollar internamente. La adquisición proporciona al banco acceso inmediato a tecnología probada con decenas de miles de clientes empresariales.

El costo oculto de las valuaciones del boom 2021-2022

El precio de adquisición de US$5,150 millones representa una reducción de 58% respecto al pico de US$12,300 millones alcanzado en 2022. Esta contracción no es un caso aislado, sino síntoma de un problema más amplio, ya que, durante el boom de capital fácil, muchas startups levantaron dinero a precios que proyectaban escenarios de crecimiento perfectos que resultaron imposibles de cumplir.

Este fenómeno generó consecuencias que hoy están materializándose dolorosamente. Rondas cerradas a números que ninguna métrica operativa podía sustentar. Desconexión total entre lo que founders, inversionistas y equipos creían que valía la empresa versus su valor real de mercado. Y estructuras de capital sobrecargadas con cláusulas de preferencia que ahora funcionan como muros entre quienes recuperan inversión y quienes se quedan con nada.

En situaciones como la de Brex, donde el precio de salida cae dramáticamente respecto a rondas recientes, los inversionistas con derechos de preferencia cobran primero. Aunque varios fondos lograrán rescatar su capital gracias a estas protecciones, los empleados que recibieron acciones comunes probablemente verán retornos mínimos o inexistentes, a pesar de haber dedicado años construyendo lo que alguna vez fue llamado unicornio.

La matemática brutal de las preferencias liquidativas

Para entender quién gana y quién pierde en esta transacción, hay que revisar la estructura del cap table. Los inversionistas que entraron a US$12,300 millones en 2022 probablemente enfrentan pérdidas considerables, aunque sus cláusulas de preferencia les garantizan cobrar antes que otros. Inversores de rondas tempranas, que compraron equity a valuaciones mucho menores, podrían aún obtener retornos positivos dependiendo de su posición en la cascada de liquidación.

Pero esto puede perjudicar en el nivel más bajo de la estructura, empleados que apostaron sus carreras aceptando salarios reducidos a cambio de equity que, sobre el papel, los convertiría en millonarios. Las protecciones diseñadas para minimizar riesgo de capital terminan concentrando pérdidas en quienes menos poder negociador tienen para defenderse.

Este desenlace ilustra por qué el momento de salida importa tanto como el de entrada. Esperar eternamente a que las condiciones de mercado regresen a lo que conocíamos en 2021 puede significar hoy en día quedarse sin ninguna opción. Reconocer cuándo aceptar una oferta concreta, aunque menos espectacular que las proyecciones originales, puede ser la diferencia entre retornos reales y fantasías en hojas de cálculo.

La estrategia de Capital One detrás de la adquisición

Capital One contaba con depósitos de US$475,800 millones y activos totales de US$669,000 millones al 31 de diciembre de 2025. El banco, con sede en McLean, Virginia, es el único gran banco estadounidense que migró completamente a la nube pública, demostrando su orientación tecnológica.

La adquisición de Brex acelera la transformación de Capital One en el sector de pagos empresariales, proporcionando acceso inmediato a clientes corporativos y tecnología de vanguardia. Franceschi destacó que esta fusión busca brindar a millones de empresas de la economía estadounidense mejores soluciones financieras que los bancos convencionales no ofrecen adecuadamente.

Se espera que la transacción se cierre a mediados de 2026, sujeta a aprobaciones regulatorias y condiciones habituales. BofA Securities actuó como asesor financiero de Capital One y Centerview Partners para Brex, mientras que varios bufetes de abogados brindaron asesoría legal a ambas partes.