Las brasileñas Grupo Caldeira OTC, mesa de operaciones cripto para clientes institucionales, y Urban, desarrolladora de infraestructura tecnológica para activos virtuales y pagos globales, anunciaron su fusión bajo la marca Urban. Según las compañías, juntas movieron más de US$4.170 millones en activos virtuales en lo que va de 2026. 

La operación contó con la asesoría estratégica de UP TO Capital y la asesoría legal de Demarest Advogados; no se informaron los términos financieros. La empresa combinada tiene sede en São Paulo y presencia operativa en Río de Janeiro, y atiende a fintechs, instituciones financieras y tesorerías corporativas.

Cada parte aporta lo que a la otra le falta. Caldeira OTC, fundada en 2019 en Niterói (Río de Janeiro) y especializada en liquidez, arbitraje y market making, suma la mesa de operaciones, la liquidez en criptoactivos y el área comercial. Urban aporta su tecnología propia de automatización, integración por API y trazabilidad.

La nueva empresa trabaja en tres frentes: provisión de liquidez para operaciones institucionales, pagos y transferencias transfronterizas con activos virtuales, y un modelo de cripto como servicio en el que Urban pone su infraestructura a disposición de socios para que desarrollen sus propios productos.

Un equipo combinado al frente de la operación

La empresa fusionada es dirigida por Yago Carvalho (CEO) y Caroline Caldeira (COO), cofundadores de Caldeira OTC, y Cristian Luján (CFO), fundador de Urban, quien completa el trío ejecutivo. Israel Lujan asume como director de tesorería operativa y Rafael Steinfeld como director jurídico.

Según los socios, las conversaciones comenzaron por la complementariedad de los negocios, y las nuevas exigencias regulatorias de capital, gobernanza y controles reforzaron la decisión de unir las operaciones.

La fusión se da a días de un plazo clave para el sector: el 30 de octubre vence el régimen de transición fijado por el Banco Central de Brasil con las resoluciones 519, 520 y 521, vigentes desde el 2 de febrero, que obliga a las empresas que ya operaban a solicitar autorización como sociedad prestadora de servicios de activos virtuales (SPSAV) para seguir funcionando mientras se analiza el pedido. Urban prepara su solicitud. 

El contexto regulatorio pesa: a fines de septiembre, el Banco Central había recibido solo siete pedidos cuando esperaba entre 100 y 150, lo que refleja la dificultad del sector para adaptarse a las nuevas exigencias en el mayor mercado cripto de América Latina.