Luis Loaiza, CEO y cofundador de Jelou, lleva casi 20 años persiguiendo la misma obsesión: la comunicación en tiempo real. Lo que empezó como un chatbot escolar en Mirk hoy es una empresa que ha procesado más de US$120 millones en transacciones dentro de WhatsApp y opera en 13 países.

La visión que nadie entendía hace cuatro años

Luis no encontró un problema por accidente. Desde los 13 años decidió que quería vivir en el mundo conversacional. Pasó por chatbots, juegos multiplayer y apps de mensajería multiplataforma. Finalmente llegó a Jelou con una convicción clara: el futuro de los negocios se mueve dentro de un chat.

Mientras otros construían websites y aplicaciones, él imaginaba algo distinto. Quería que cualquier persona pudiera crear una aplicación dentro de WhatsApp. Ese sueño tomó forma en Jelou y hoy se concreta en Brain.

Los retos de construir algo global desde Ecuador

Con 39 años, Luis admite que el camino ha sido duro. Compite a nivel global, enfrenta regulaciones financieras y lidera equipos distribuidos en toda América Latina. Muchas veces toma decisiones en soledad, pero nunca abandona su propósito.

Su cofundador, Alberto Vera, ha sido su contraparte. A veces discrepan, pero siempre avanzan en la misma dirección. Para las cargas emocionales más pesadas, Luis cuenta con el apoyo de su esposa, quien le recuerda que siempre encuentra soluciones.

Su consejo para otros emprendedores es directo: no se enamoren de la solución, sino del problema. La tecnología cambia. La inteligencia artificial de hoy puede ser computación cuántica mañana. Quien construye sobre el problema de fondo siempre logra adaptarse.

México, Brasil y los siguientes pasos

Luis lidera la entrada de Jelou al mercado mexicano. Busca comprender la competencia, crear alianzas estratégicas y distribuir la tecnología a través de socios locales. Brasil también está en el radar, aunque con una estrategia más cautelosa. Hace una década ya construyó allí el primer Uber de logística en Sudamérica. Para él, la suerte se crea.

En el futuro, Jelou apunta a una comunidad global de builders. Ellos podrán crear aplicaciones dentro de WhatsApp y otros canales. Una inteligencia artificial entenderá el contexto sin importar si la conversación empezó por voz, chat o cualquier otro medio.