- MiChamba digitaliza un segmento que representa más del 70% de la fuerza laboral en México según el INEGI.
- La startup adquirió clientes como Pemex, Hilton y Repsol.
- La plataforma busca ser el puente entre operaciones de campo y sistemas digitales complejos.
MiChamba nació de un deseo compartido por sus cofundadores, entre la dependencia excesiva de WhatsApp para coordinar operaciones empresariales en México y el querer aportar valor real. Esa falta de herramientas adaptadas a la realidad local fue el punto de partida para crear una solución que hoy digitaliza a mecánicos, choferes, técnicos y trabajadores de campo.
Ricardo Flores, Gilberto López y Humberto Bravo, cofundadores de la startup mexicana, tienen trayectorias muy distintas pero complementarias. Ricardo inició su carrera en banca de inversión en Nueva York, trabajando en JP Morgan y Goldman Sachs, antes de dar el salto al mundo de las startups donde se convirtió en Product Owner.
Humberto estudió finanzas en American University y estuvo siempre ligado a los negocios familiares en México, especialmente en logística y la industria gasolinera.
«¿Cómo podemos ser nosotros los que traen valor a todo lo que está pasando actualmente en México? Y fue como nació MiChamba», declara Humberto Bravo, cofundador de MiChamba.
El segmento olvidado: más del 70% de la fuerza laboral
La propuesta de valor de MiChamba es clara: ser el puente de información entre las operaciones de campo y los sistemas administrativos. Mientras que las empresas white collar cuentan con herramientas como SAP, Oracle o Salesforce, la mayoría de los trabajadores blue collar siguen dependiendo de chats informales.
Ricardo y Humberto decidieron enfocarse en este segmento olvidado por la tecnología, que representa más del 70% de la fuerza laboral en México según datos del INEGI. Su misión es digitalizar y facilitar la comunicación con soluciones simples y accesibles.
«Lo que nos hace diferentes es que entendemos la frustración de la gente. Nuestra solución pone a la persona antes que la tecnología», declara Ricardo Flores, cofundador de MiChamba.
De experiencias previas a clientes corporativos
Ambos reconocen que MiChamba ha sido su primera empresa propia en el ámbito tecnológico. Sin embargo, experiencias previas les dieron aprendizajes fundamentales. La participación de Ricardo en Wealth.com, donde contribuyó a levantar US$ 16 millones, le enseñó la importancia de construir equipos sólidos.
Humberto trajo lecciones valiosas de su labor social durante la pandemia, cuando apoyó a más de 500 familias con despensas. Esta experiencia le mostró la importancia de la imagen y confianza hacia clientes y usuarios.
El enfoque estratégico de MiChamba les permitió escalar rápidamente y ganar clientes de gran peso como Pemex, Hilton y Repsol. Su entrada en industrias como la hotelera, gasolinera y de mantenimiento fue posible gracias a alianzas estratégicas que les abrieron las puertas para entender operaciones internas.
Tecnología al servicio de los trabajadores
MiChamba es un ejemplo de cómo una startup puede surgir de un problema cotidiano y transformarlo en una oportunidad de innovación. La plataforma ofrece herramientas diseñadas específicamente para usuarios que no están acostumbrados a software empresarial complejo, con interfaces intuitivas que facilitan la adopción sin requerir capacitación extensiva.
Con clientes corporativos consolidados y un entendimiento profundo de las operaciones de campo en múltiples industrias, MiChamba se posiciona como una solución escalable para un problema estructural del mercado laboral latinoamericano: la desconexión entre trabajadores de campo y sistemas administrativos empresariales.