- La agtech ofrece seguros paramétricos basados en índices climáticos medidos por satélite.
- La startup busca validar su modelo en hasta 10 mil hectáreas en 2026.
- El modelo permite indemnizaciones en hasta 30 días y contratación hasta 40 días antes del período de riesgo.
Guarda, agtech brasileña especializada en seguros paramétricos para productores rurales, recaudó US$ 806 mil en una ronda pre-semilla para escalar su solución tecnológica. La meta es validar el modelo en hasta 10 mil hectáreas en los primeros meses de 2026.
Participaron en la ronda José Kfuri, ex CEO de Marubeni Grãos Brasil; Rodrigo Botti, ejecutivo de Lockton; Alan Chusid, fundador de Spin Pay adquirida por Nubank; y Johann von Sothen, cofundador de Solfácil. La ronda también contó con un cheque de Colligo, club de inversión en agtechs.
Guarda fue fundada el año pasado por Paula Caldeira, ejecutiva en el mercado financiero y Luiz Fernando Guerreiro, uno de los creadores de Petlove donde fue CEO en 2021 y hoy integra el consejo de administración.
La startup Guarda y sus funciones
Guarda trabaja con seguros paramétricos dirigidos a productores rurales, enfocados en eventos climáticos extremos como sequía y exceso de lluvias. La propuesta sustituye el modelo tradicional basado en productividad y peritajes en campo por contratos vinculados exclusivamente a índices climáticos medidos por satélite.
La tecnología combina datos satelitales, modelos climáticos, inteligencia artificial y simulaciones digitales para automatizar la precificación del riesgo y permitir indemnizaciones en hasta 30 días, sin inspección en campo.
Sin peritajes ni obligaciones contractuales
A diferencia del seguro tradicional, el modelo paramétrico permite una contratación más cercana al período de riesgo. No tiene que ser antes de la siembra: en algunos casos, Guarda puede vender hasta 40 días antes de que comience el riesgo, como en el llenado de granos o en la lluvia de cosecha.
El productor elige el precio que va a pagar y la cobertura que quiere, medida en sacos. No hay peritaje ni obligaciones contractuales extensas, eliminando una de las principales barreras del seguro agrícola tradicional en Brasil, donde la adhesión sigue por debajo del 10%.
De la idea a la ronda de inversión
La startup nació de conversaciones con cerca de 500 productores rurales, decenas de cooperativas y casi todos los corredores de seguro rural del país. Las quejas se repetían: alto costo, cobertura limitada, exceso de obligaciones contractuales y procesos de peritaje largos y poco objetivos.
La startup comenzó como Natu Seguros y se presentó al mercado en septiembre del año pasado. En abril ganó una de las categorías del Agrimatching, competencia de startups promovida por Rural, al presentar esta alternativa digital para un mercado con baja penetración.
Reducción de fraude y confianza
El modelo de Guarda no carga riesgo en el balance. En caso de siniestro, el pago lo realizan reaseguradoras asociadas, con las que la startup mantiene contratos, incluso con grupos europeos.
La lógica paramétrica reduce distorsiones clásicas del seguro rural como la selección adversa, porque se precifica productor por productor. Quien tiene menor riesgo paga menos; quien tiene mayor riesgo paga más.
«Trabajamos con distintas fuentes de datos, públicas y privadas, y combinamos esa información para llegar al mejor índice para cada riesgo. Para sequía, la humedad del suelo funciona mejor; para lluvia en cosecha, es otro tipo de métrica», explica Guerreiro.
La propuesta es que el propio productor pueda seguir en tiempo real los índices climáticos que activan el seguro, eliminando subjetividad y reduciendo el riesgo de fraude. El producto ya está listo para atender productores en todo el país, desde Rio Grande do Sul hasta Matopiba.
Integración con canales de crédito
Con el nuevo capital, Guarda pretende acelerar el desarrollo de la plataforma e implementar sus soluciones en compañías que otorgan crédito al sector, como cooperativas, revendedores y bancos. La idea es integrar el seguro en flujos ya existentes del agro, como operaciones de financiamiento y venta de insumos.
«El agro inicia la zafra con crédito. Cooperativas, bancos y revendedores están naturalmente expuestos al riesgo climático. Si el producto está bien precificado y ajustado, hay mucho interés de estos canales en distribuir el seguro», declaró Caldeira.
La CEO planea realizar una prueba de concepto con uno de estos canales estructurados, con el objetivo de alcanzar entre 5.000 y 10.000 hectáreas atendidas en los primeros seis meses de 2026.