Cobre, la fintech colombiana fundada en 2020 por José Vicente Gedeón, Felipe Gedeón, Alberto Chejne y José Donato, anunció una alianza estratégica con Toku, firma chilena especializada en pagos recurrentes fundada en 2020 por Cristina Etcheberry, Francisca Noguera y Enzo Tamburini. El objetivo: impulsar la movilización de más de US$200 millones anuales mediante pagos en tiempo real en México.

En concreto, la integración combinará la infraestructura de pagos empresariales de Cobre con la plataforma de recaudación de Toku. De esta manera, se habilitarán procesos de cobro y conciliación a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) del Banco de México, disponibles las 24 horas del día, todo el año. Así, los clientes empresariales de Toku podrán recibir, confirmar y conciliar pagos sin depender de horarios bancarios.

Automatización del ciclo de cobranza

En este contexto, la alianza está dirigida a industrias como telecomunicaciones, seguros, educación, servicios básicos y modelos de suscripción, donde la cobranza recurrente es crítica para la operación diaria. Según Natalia Vásquez, gerente de país de Cobre, “lo que hace esta integración es automatizar todo el ciclo de cobranza, desde que se genera el cobro hasta que se disponibilizan los recursos al cliente. En otras palabras, todo pasa en tiempo real”.

Además, la integración permitirá centralizar procesos que van desde la generación del cobro hasta la confirmación y conciliación automática del pago. Al mismo tiempo, estos flujos se sincronizarán directamente con sistemas contables y plataformas ERP, reduciendo fricción operativa.

Un sistema que crece con fuerza

Por otro lado, la alianza se da en un momento de fuerte crecimiento del SPEI en México. Durante 2025, el sistema procesó más de 7.000 millones de operaciones, lo que representa un alza cercana al 40% frente al año anterior, según datos de Banxico. De hecho, las proyecciones apuntan a que en 2026 las transferencias vía SPEI podrían superar en volumen a los pagos con tarjetas de débito y crédito.

En línea con esto, Vásquez destacó que “la inmediatez, la interoperabilidad y la operación permanente ya no son un atributo adicional, sino una necesidad del mercado”. Asimismo, adelantó que la cifra de US$200 millones es solo un punto de partida, ya que la compañía busca expandir este modelo a otras industrias, como movilidad y comunicaciones.