Roma AI, la startup uruguayo-chilena fundada por Richard Barbera, Javier Hernández y Benjamín De Oto, cerró una ronda semilla de US$1,2 millones liderada por Invexor Venture Partners.

La compañía permite a las empresas crear, operar y gobernar agentes de inteligencia artificial integrados directamente con sus sistemas internos, como calendarios, plataformas de pago, catálogos y desarrollos propios, sin que los datos sensibles salgan de la infraestructura del cliente.

Barbera ideó Roma AI en febrero de 2025 tras años liderando el desarrollo de asistentes conversacionales para grandes retailers como Cencosud. Validó el prototipo con empresas dispuestas a pagar desde el inicio, se incubó en Ingenio y sumó al inversor ángel Ramón Heredia antes de constituir la compañía en Chile en mayo de 2025. Hoy procesa más de 500.000 mensajes al mes para más de 50 empresas en la región.

Gobernanza y seguridad como diferencial

El diferencial de Roma AI no está solo en la automatización, sino en la capa de gobernanza: trazabilidad, reglas de negocio, auditoría y monitoreo continuo de cada acción del agente. 

“No le podés dar acceso a tus sistemas directo a OpenAI por un tema normativo. Nuestra plataforma se integra dentro de la empresa y esos datos sensibles se quedan dentro”, afirmó Richard Barbera. Las empresas ya utilizan la plataforma para tramitar la venta de un crédito automotor de punta a punta o coordinar un turno en una clínica dental sin intervención humana.

Un equipo que pasará de 9 a 30 personas en seis meses

El modelo de negocio cobra por volumen de conversaciones, no por proyecto, con planes para pymes desde US$99 mensuales por 500 conversaciones y cuentas corporativas de hasta 10.000 conversaciones con soporte dedicado.

Con los nuevos recursos, Roma AI destinará el 55% a contrataciones, con el objetivo de pasar de 9 a 30 colaboradores en seis meses, varios de ellos en Uruguay. El 33% irá a marketing y eventos, y el resto a tecnología e infraestructura. La estrategia de crecimiento combina la incorporación de nuevos clientes con la venta de más servicios dentro de las cuentas activas. “Tenemos una fuerte retención; hasta ahora ningún cliente corporativo dio de baja el servicio”, comentó Richard Barbera.