Sebastián Flores soñaba con construir el traje de Iron Man y terminó creando Neos, una plataforma para prevenir accidentes en la construcción. La fundó en 2024 junto a sus compañeros de universidad, con una obsesión: que cada "viejo" llegue a su casa como salió. Para eso transforma el caos en orden, estructura los peligros latentes en tiempo real y vuelve la prevención algo simple, intuitivo y adaptado a cada obra. Su convicción: la tecnología llega al final, no al principio.
De niño, Sebastián Flores quería ser Tony Stark. Fan de Marvel y de Star Wars desde que tiene memoria, eligió estudiar ingeniería con una meta clara: aprender lo suficiente para armar algún día el traje de Iron Man.
No lo logró, bromea, o al menos no todavía: podría ser un hobby a largo plazo. Lo que sí construyó fue una plataforma que, con inteligencia artificial, busca proteger a los trabajadores de las obras de construcción.
Se define como una persona inquieta y ansiosa, siempre buscando algo que hacer. Antes de emprender, dice, era mucho más soñador: se pasaba el tiempo diseñando maquetas de aplicaciones.
Hoy sabe lo que cuesta ejecutar una idea. Esa distancia entre soñar y ejecutar atraviesa su historia, y también la forma en que piensa la tecnología: sin atajos y con los pies en la obra.
De las cámaras de seguridad a la construcción
Neos no nació para la prevención de riesgos. En Prototypes, un evento de la Universidad Adolfo Ibáñez, Sebastián Flores, Benjamín Salas y Santiago Sfeir, compañeros de carrera y del magíster, con ocho o nueve años de trabajo conjunto, presentaron una solución de reconocimiento de imágenes aplicada a cámaras de seguridad.
La presentación la escuchó una emprendedora (Maria Paz Gillet), que les sugirió llevar esa tecnología a la construcción y los conectó con una constructora, que les contó sus mayores temores. El principal: los accidentes.
Aceptaron el desafío, y de ahí salió la plataforma actual, que ya no es solo cámaras: tiene un gestor documental, un gestor de condiciones y un módulo de acreditación con soluciones, cada uno con pequeñas capas de inteligencia artificial.
- ¿Qué viste en la prevención de riesgos que te hizo pensar que había una oportunidad?
“La industria de la construcción no está muy digitalizada: muchas cosas se llevan en papel, y digitalizar no significa que esté bien hecho. Hay muchísima data valiosa que no se usa…
…Hay empresas que te ofrecen digitalizarlo todo, pero llegas y son textos libres, formularios genéricos que no se adaptan a la realidad de la empresa”
“La oportunidad está en ofrecer algo que de verdad mueva la aguja del cliente: que se adapte a su empresa, que lo escuche y que además aporte innovación. Ese cliente queda fidelizado, porque eso es lo que buscaba y no lo encontraba”
Para entender ese problema, insiste, hay que estar en terreno: su usuario final no es la constructora ni los gerentes, sino los prevencionistas, los jefes de terreno, los capataces y los trabajadores.
Al comienzo, reconoce, no sabían nada de prevención de riesgos. Hoy tienen una plataforma que los clientes pueden personalizar a su medida.
Primero las bases, después la inteligencia artificial
La receta de Neos tiene un orden preciso: primero digitalizar bien, gestionar el cambio, ordenar y estandarizar los datos; recién después, aplicar inteligencia artificial. “No al revés”, resume.
A Sebastían Flores le habría encantado llegar a un mercado ya preparado para la IA, pero no es el caso. Y aun cuando la IA funciona, sostiene, no puede quedarse sola en un ámbito donde está en juego la seguridad de las personas.
- ¿Cómo ven su responsabilidad al construir una IA que ayuda a tomar decisiones en un ámbito tan sensible?
“Siempre hemos creído que nunca vas a poder automatizarlo todo con IA: tiene que haber una capa de verificación manual. Si hablamos de un documento crítico, la IA te puede ayudar en un 80%, pero siempre tiene que haber una validación humana detrás. Si te ahorra trabajo, perfecto, pero siempre lo tienen que revisar las personas”
Sobre la prioridad que le dan las empresas a la seguridad, responde que depende de la cultura: algunas solo quieren cumplir con un papel; otras la llevan en sus raíces, y con esas prefiere trabajar.
Su argumento para las primeras es económico: un accidente fatal puede detener una obra completa, y por eso, dice, invertir en prevención es mucho más rentable que asumir después los costos.
- ¿Qué tendría que pasar en la región para que estas tecnologías se vuelvan un estándar?
“Primero tenemos que tener un buen gobierno de datos. Y que mi competencia también lo tenga, por favor, porque cuando recibimos la transición de ellos hacia nosotros es un desastre. Después hay que optimizar, hacer la transformación digital y recién ahí aplicar inteligencia artificial, para que la herramienta funcione como un auto en una autopista, no como uno en un camino de tierra lleno de baches”
Persistir, persistir, persistir
Sebastián no esconde que el camino tuvo momentos oscuros. Hubo un punto en que él y sus socios estuvieron a punto de rendirse, sin saber si de verdad estaban aportando valor a la industria o solo a una empresa. Lo que los mantuvo, dice, es algo que comparten con humor.
- ¿Cuál ha sido el momento más difícil que has vivido como emprendedor?
“No saber qué va a pasar mañana. Hubo un momento en que quisimos tirar la toalla, porque no sabíamos si de verdad estábamos dando valor a la industria. Pero tenemos este tema de persistir. Somos unos nerds, nos gusta mucho el anime y Marvel, y uno de los valores que trae el anime es persistir, persistir, persistir hasta lograrlo”
Reconoce que es casi imposible desconectarse: a veces está en medio de una serie en el gimnasio y ya está comentándole a un socio una idea para un cliente. Su única regla es que los sábados no trabaja: duerme hasta tarde, sale en bicicleta, y retoma el trabajo el domingo a las cinco de la tarde.
Para el próximo año, el objetivo es sumar más clientes y consolidar el nombre de Neos: el anonimato, admite, les costó, y la competencia ya se enteró de la tecnología que ofrecen y empezó a desarrollar algo parecido.
- ¿Qué consejo le darías a ese Sebastián que estaba saliendo del magíster con la idea de crear Neos?
“Sigue. Ten un foco y persíguelo. El camino tiene muchos obstáculos, pero con persistencia lo vas a lograr”
Si pudiera cambiar algo, dice, sería haber conocido mejor el rubro antes de partir, para llegar con más contactos. Del traje de Iron Man, en cambio, no pierde la esperanza.
Mientras tanto, construye otra clase de protección: una que, con paciencia, orden y sin apurar la inteligencia artificial, busca que los trabajadores vuelvan sanos a su casa.