Takenos, la fintech argentina que desarrolla infraestructura para recibir, transferir y usar dinero entre países, cerró una extensión de su ronda semilla por US$7 millones liderada por North Island Ventures, fondo de Nueva York que ya había participado en la semilla original, y Road Capital Management, firma con sede en Florida que se suma como nuevo inversor. 

También participaron Variant, Lattice y Reverie, fondos estadounidenses que habían coliderado la semilla de US$5 millones de octubre de 2025. Con esta operación, el financiamiento acumulado de la compañía llega a US$12 millones. 

Según Lucas Posada, CEO y cofundador, la valuación se multiplicó entre cuatro y cinco veces respecto de la ronda anterior, aunque la compañía no reveló el monto.

Takenos fue fundada en 2022 por Lucas Posada, ex director de producto en Invertir Online (IOL), Joaquín Herrera (COO), con trayectoria legal en el Ministerio Público Fiscal; Francisco Goulu (CPO), ex analista de producto en IOL; y Simón Bouché (CMO), ex gerente sénior de proyectos en Amadeus. 

La compañía ofrece una app para consumidores, servicios de pagos para pymes y empresas, y una mesa de trading institucional, y tiene licencias e infraestructura local en Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay y Guatemala. Según sus cifras, procesa más de US$5.000 millones anuales y fue la primera fintech constituida y regulada bajo el nuevo marco de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) de Bolivia.

Centroamérica y mercados chicos: una estrategia de agregación, no de penetración

El uso del nuevo capital tiene una lógica geográfica deliberada: en lugar de apuntar a los mercados fintech más grandes de la región, Takenos priorizará países de menor tamaño, con especial atención en Centroamérica. 

“Es una estrategia de agregación de mercados en vez de penetración y profundidad de mercados”, explicó Posada en declaraciones a Forbes Argentina.

Brasil, México y Colombia quedan expresamente fuera del foco actual. Los recursos se destinarán a obtener autorizaciones regulatorias e infraestructura en nuevos mercados, desarrollo de producto, integraciones tecnológicas para empresas y contrataciones en ingeniería, cumplimiento normativo y áreas comerciales.

Entre las oportunidades que identifica la compañía aparecen las remesas de venezolanos que migraron a otros países latinoamericanos, Takenos habilitó los envíos a Venezuela en octubre, y la expansión de su negocio corporativo: 70 empresas utilizan actualmente su solución de pagos transfronterizos, entre ellas LATAM Airlines, que usa la plataforma para distribuir viáticos a su personal en Chile y Paraguay, con un despliegue previsto en cinco países para el primer trimestre de 2027. 

La compañía también incorporó una función de inversiones desde US$1 vinculada al S&P 500, el Nasdaq-100 y el oro mediante instrumentos tokenizados.

Semilla extendida antes de la Serie A: consolidar antes de levantar

Los fundadores eligieron estructurar la inversión como una extensión de la semilla, y no como una Serie A, de forma deliberada.  “Hay muchas cosas en una empresa que no se pueden comprar, o al menos no tan fácil”, sostuvo Lucas Posada en declaraciones a Forbes Argentina, en referencia al trabajo pendiente en gestión, equipos y consolidación organizacional.

A más largo plazo, Lucas Posada apunta a convertir Takenos en un unicornio y llevarla a bolsa en un plazo de tres a cinco años. La tarea inmediata, sin embargo, es más concreta: invertir en los países ya incorporados, preparar nuevas operaciones y ampliar los servicios corporativos para demostrar que el modelo puede replicarse en más de quince mercados y construir una red regional a partir de operaciones locales.