Satellites On Fire anunció el cierre de una ronda de inversión semilla por US$2.7 millones. El CEO, de 22 años, destacó que este proceso fue uno de los más intensos de su vida, iniciado tras experiencias personales con incendios en Córdoba.

La ronda fue liderada por Dalus Capital y contó con la participación de Draper Associates, Draper Cygnus, Vitamin°C, SAVIA Ventures, Avesta Fund, Reciprocal Ventures, Zenani Capital, Innventure Agrifoodtech, AIR Capital VC, Antom.la, GAIN, Embarca y un grupo de ángeles inversores. Con este respaldo, la startup planea expandirse a Estados Unidos, mejorar sus métricas de impacto y lanzar un producto de seguros paramétricos contra incendios en alianza con Aon.

Una plataforma que ya muestra resultados

La empresa desarrolló un sistema que procesa datos de más de diez satélites cada cinco minutos y aplica inteligencia artificial para detectar focos ígneos antes que los sistemas tradicionales. En 2025, su tecnología permitió responder a más de 600 incendios en 21 países de cuatro continentes. Sus clientes incluyen empresas forestales, agrícolas, energéticas, aseguradoras y gobiernos, y actualmente está siendo integrada en los seguros forestales de Aon en América Latina.

Incendios más graves

La Patagonia vivió en enero de 2026 una de las temporadas más intensas en dos décadas. El fuego arrasó más de 220.000 hectáreas en Chubut y Río Negro. La superficie quemada en el mundo se duplicó en comparación con hace 20 años, impulsada por sequías extremas y acumulación de vegetación seca.

Además del impacto ambiental, los incendios generan pérdidas económicas millonarias en turismo, infraestructura y viviendas. Miles de personas fueron evacuadas en la última temporada, lo que evidencia que el problema no solo afecta a los ecosistemas, sino también a comunidades enteras.

Próximos pasos

Con un equipo de más de 22 personas, Satellites On Fire busca consolidarse como una plataforma integral de inteligencia contra incendios. Planea incorporar drones, cámaras y nuevas soluciones de seguros. La ronda marca un hito en su crecimiento y abre la puerta a una expansión internacional que complementa su misión: evitar que comunidades y ecosistemas pierdan lo que puede prevenirse con detección temprana.

La empresa también quiere medir con mayor precisión el impacto de su tecnología, incluyendo las emisiones de CO₂ evitadas. Este enfoque permitirá demostrar que la innovación no solo salva bosques y viviendas, sino que también contribuye a mitigar el cambio climático.