Constanza Cifuentes y Cristina Acuña salían de una reunión en un punto limpio cuando, caminando por el recinto, encontraron un pedazo de plumavit. Les explicaron que ese material era un problema para todo el mundo: nadie lo recibía y no sabían qué hacer con él. Si ellas lograban encontrar una solución, les dijeron, sería maravilloso. […] Leer completo