Los viernes por la mañana, Christian Sfeir intenta agendar una hora para estudiar. A veces es una funcionalidad nueva de inteligencia artificial; otras, un anuncio reciente de su compañía. Hace poco le contó a su equipo que estaba coordinando la fecha para rendir una certificación mundial en estrategia de inteligencia artificial, todavía en versión beta.

No lo hace solo por él: cree que un líder tiene que dar el ejemplo. “Yo también me certifico y les cuento a mi equipo: miren, saqué esta certificación, ¿quién sigue?”.

Padre de dos hijos, Christian se describe como alguien apasionado por la tecnología y, sobre todo, por todo lo que tenga algún impacto, razón por la que hoy apoya a organismos del sector público.

Le gusta construir de todo: equipos, tecnología y también cosas en casa. Y detrás de esa disciplina hay una idea que repite en la entrevista: sin personas preparadas la tecnología no cambia nada.

Construir el sector público desde cero

Su camino parte por la informática. En la universidad, tras un plan común, eligió esa línea para desarrollar la parte más técnica. Terminada la carrera hizo un magíster y, cuando ya llevaba un par de años trabajando, un MBA, para entender mejor experiencias que de joven, en la universidad, no había terminado de comprender. 

Así combinó dos gustos que lo mueven hasta hoy: la tecnología y los negocios.

Pasó por Microsoft, uno de los competidores de AWS, pero dice que lo que se llevó no fue tanto de la empresa, sino  de los jefes y líderes con los que trabajó. 

Cuando AWS lo contactó, hace poco más de siete años, la oferta era construir en Chile la vertical de sector público. La tomó de inmediato.

  • ¿Te imaginaste liderando un proyecto como este?

“Imaginarme, sí. Generalmente he sido intencional en el desarrollo de mi carrera: trato de pensar siempre qué es lo que quiero hacer, ser vocal con mi líder respecto a eso y buscar esas oportunidades. Estoy agradecido de que las oportunidades se me dieron, pero es algo que yo he buscado.”

En esos años ha visto cambiar el tipo de proyectos. Hace siete años, recuerda, había que explicar qué era la nube, y los proyectos eran más bien migraciones de sitios web corporativos.

Hoy se observan otro tipo de iniciativas. Por ejemplo, el año pasado, con BancoEstado, lanzaron un marketplace de vivienda y educación financiera con un asistente de inteligencia artificial.

También cita el trabajo con más de 400 investigadores de la Universidad Andrés Bello en plataformas de nube y el apoyo a las elecciones presidenciales.

Tecnología sin talento

AWS anunció una inversión de 4.000 millones de dólares en Chile para construir una región de infraestructura, un conjunto de centros de datos. Para las instituciones, explica, significa poder mantener los datos en el país y reducir la latencia de las aplicaciones.

Pero la barrera principal, dice, no es tecnológica: según datos del estudio “Desbloqueando el potencial de la IA en Chile – 2026”, elaborado por Strand Partners para AWS, el 48% de las empresas chilenas señala la falta de talento como el principal freno para adoptar o expandir

  • ¿Por qué lanzar ahora una iniciativa de capacitación?

“Estamos en Chile desde 2017 y hemos entrenado a más de 200.000 personas en distintas tecnologías cloud. Pero en el contexto de la región que estamos lanzando, hace mucho sentido continuar con este compromiso de disminuir cada vez más la brecha de talento digital: tener tecnología sin tener las habilidades, sin tener el talento, no transforma un país”.

La iniciativa en Chile, de acceso gratuito y con rutas que van desde los fundamentos de la nube hasta certificaciones en inteligencia artificial, apunta a capacitar a 300.000 personas para 2028. 

Es parte de un programa regional con la meta de llegar a dos millones. Participan ministerios, municipalidades y universidades, porque lograr impacto, dice, va más allá de una sola institución.

  • ¿Qué pasa con los roles frente a la inteligencia artificial?

“Son tecnologías habilitantes. Las tareas que hacemos hoy probablemente no serán las mismas en cinco o diez años, pero eso no significa que el rol desapareció. Yo puedo haber estudiado lo mismo que mi padre y las tareas que hago no son las mismas que hacía él, pero el rol se mantiene. Por eso hay que estar estudiando y atento para captar las oportunidades”.

Esa ola, admite, se mueve muy rápido y puede generar ansiedad. Por eso su consejo a quien siente que se quedó atrás es que ya no basta con un curso de tres meses: el estudio debe ser parte del día a día.

Y a las personas mayores las invita a no tener temor de inscribirse: estas tecnologías, dice, disminuyen esa barrera y no hay una edad máxima para reconvertirse.

Priorizar antes de perder tiempo

  • ¿Cómo mantienes el foco en el cliente a medida que la empresa crece?

“Todos tenemos la misma cantidad de minutos en el día, y soy un fiel creyente de que hay que priorizar. Trato de evitar la frase ‘no tuve tiempo’: prefiero decir ‘no lo pude priorizar’ o ‘prioricé otras cosas’. Parto por priorizar el tiempo con los clientes y con los partners, y mantengo en mi cabeza que eso es una prioridad.”

Esa lógica también ordena su vida familiar. Deja a sus hijos temprano en el colegio, está en la oficina a las 7:40 y, dentro de lo posible, se va a las 6 de la tarde, para poder tener dos o tres horas con ellos y ayudarlos con las tareas.

En AWS, cuenta, cada uno maneja su agenda. Prioriza además a su equipo: reuniones uno a uno y conversaciones, porque lo importante, dice, es interesarse genuinamente en el bienestar de las personas.

Sobre educación, cuenta que su hija estudia con inteligencia artificial como un partner con el que contrasta ideas, aunque cree que a los niños hay que enseñarles a revisar lo que la herramienta les dice.

“Entre no haber tenido inteligencia artificial y haber tenido que ir a la biblioteca a buscar el libro, prefiero el punto en el que estoy”, bromea.

  • ¿Qué consejo le darías al Christian que estaba empezando?

“No mirar en menos la importancia de las habilidades blandas para cualquier carrera. Yo partí en una carrera técnica, muy dura, y en el camino me di cuenta de lo importante que es desarrollar esas habilidades, sobre todo si te interesa tener un rol de liderazgo.”

¿Se arrepiente de algo? No: uno comete errores, dice, pero también está donde está gracias a ellos. Y el próximo viernes, a primera hora, volverá a agendar su hora de estudio.