- La inversión forma parte de la ronda de financiamiento por US$197 millones que Ualá cerró en marzo con una valoración de US$3.200 millones.
- Los recursos se destinarán a acelerar el crecimiento de la fintech en Argentina, México y Colombia, donde ya supera los 11 millones de usuarios.
- El CEO y fundador Pierpaolo Barbieri descartó una integración de USDT en la plataforma por las restricciones regulatorias vigentes en Argentina y México.
La fintech argentina Ualá, fundada por Pierpaolo Barbieri, anunció una inversión de US$20 millones por parte de Tether, como parte de la ronda de financiamiento por US$197 millones anunciada en marzo. La operación incorpora al emisor de la stablecoin USDT al grupo de accionistas de la compañía, que alcanzó una valoración de US$3.200 millones.
Los recursos permitirán acelerar el crecimiento de Ualá y ampliar su ecosistema financiero en Argentina, México y Colombia, mercados donde la empresa ya supera los 11 millones de usuarios.
Tether amplía su apuesta por América Latina
La inversión en Ualá se suma a una serie de movimientos recientes de Tether en la región. Durante los últimos meses, la compañía lideró una ronda en la plataforma argentina Belo, anunció una inversión en el exchange brasileño Mercado Bitcoin y previamente adquirió una participación mayoritaria en Adecoagro, ampliando su estrategia más allá del ecosistema cripto.
«Siempre queremos estar a la vanguardia en nuevos productos, pero hoy somos un banco en todos nuestros mercados y, dado el entorno regulatorio en Argentina y México, no habrá ningún tipo de integración de stablecoins», comenta Barbieri.
Ualá mantiene el foco en México y la expansión regional
Con el nuevo capital, Ualá continuará priorizando su crecimiento en México, un mercado donde identifica una gran oportunidad por la baja penetración de los pagos digitales, mientras sigue fortaleciendo sus operaciones en Argentina y Colombia.
Al mismo tiempo, Barbieri aseguró que la operación argentina ha mejorado la calidad de su cartera de crédito durante los últimos meses, lo que permitiría alcanzar nuevamente el punto de equilibrio y destinar una mayor parte del capital a la expansión internacional y al desarrollo de nuevos productos financieros.