Hay una historia que Hernando Rubio recuerda con especial claridad. No tiene que ver con fintech, inversión o tecnología. Ocurrió muchos años antes de fundar MOVii.

Cuando era apenas un joven y, junto a un amigo, decidió entrar sin permiso a un terreno. El dueño soltó tres rottweilers que comenzaron a perseguirlos. Su amigo encontró refugio en un garaje. Él terminó frente a una piscina que jamás habría intentado saltar… hasta ese momento.

Lo consiguió. Cuando todo terminó, entendió que era capaz de hacer cosas que nunca habría imaginado si no hubiese existido una razón para intentarlas. Desde entonces convirtió esa experiencia en una metáfora para entender el emprendimiento.

Durante la conversación vuelve varias veces sobre esa idea. Porque, más allá de las empresas que ha creado o de los cargos que ha ocupado, Hernando Rubio está convencido de que el crecimiento ocurre cuando uno decide enfrentarse a desafíos que parecen demasiado grandes.

Aprender haciendo

Mucho antes de crear MOVii, Hernando Rubio ya había descubierto que el aprendizaje más valioso no siempre estaba en los libros.

Mientras estudiaba ingeniería decidió trabajar al mismo tiempo y comenzó vendiendo electrodomésticos puerta a puerta.

Aquella experiencia, recuerda, fue una verdadera escuela sobre personas, negocios y resiliencia.

Con los años fundó empresas, lideró equipos y participó en distintas industrias, pero nunca abandonó la convicción de que la práctica enseña tanto como la teoría.

• ¿Qué te dejaron esos primeros años trabajando mientras estudiabas?

La universidad me dio una base muy importante, pero creo que el 80% lo aprendí trabajando. Ahí entendí cómo funcionan realmente las personas, los negocios y los problemas que vale la pena resolver.

Ese aprendizaje también moldeó su forma de liderar. Hoy asegura que sigue estudiando, leyendo y conversando con emprendedores de distintas industrias porque entiende que nadie construye una empresa solo con lo que ya sabe.

Construir una empresa con propósito

Cuando habla del origen de MOVii, Rubio evita centrarse en la tecnología. Prefiere explicar el problema que intentó resolver.

Desde muy joven observó las dificultades que enfrentan millones de personas para acceder al sistema financiero y comprendió que esa exclusión limita sus oportunidades de desarrollo. La llegada de la digitalización le permitió convertir esa inquietud en un proyecto concreto.

• ¿Qué fue lo que te impulsó a crear MOVii?

Siempre me quedó la inquietud de cómo hacer que el sistema financiero dejará de excluir personas. Cuando apareció la tecnología adecuada entendí que era el momento de intentarlo.»

Sin embargo, insiste en que el verdadero motor nunca fue desarrollar una fintech, sino construir una empresa con propósito. A su juicio, las compañías solo logran superar los momentos difíciles cuando existe una causa suficientemente importante detrás de ellas.

Esa misma convicción explica otra frase que lo acompaña desde hace años y que mantiene escrita en su casa: 

Aprender también es evolucionar

Después de décadas emprendiendo, Hernando Rubio sigue describiéndose de la misma manera: un aprendiz.

Cree que uno de los mayores errores que puede cometer un fundador es pensar que ya encontró todas las respuestas.

Más que una amenaza, representa una oportunidad para cuestionar lo que ya sabe y entender cómo evolucionan las industrias.

Para él, esa capacidad de adaptación ha sido una de las claves de su carrera.

Los mercados cambian, la tecnología avanza y las empresas evolucionan, pero la curiosidad debe mantenerse intacta.

Nunca dejar de aprender

Cuando la conversación se acerca al final, la pregunta deja de ser sobre MOVii y pasa a ser sobre él.

• ¿Qué consejo le darías hoy a un emprendedor que recién comienza?

Que nunca deje de aprender. El mundo cambia demasiado rápido para creer que uno ya sabe suficiente. Hay que leer, escuchar, preguntar y, sobre todo, actuar. El aprendizaje sin acción sirve de muy poco.

La respuesta parece resumir toda su trayectoria. Desde aquel joven que recorría las calles vendiendo electrodomésticos hasta el fundador de una de las fintech más relevantes de Colombia.

Hernando Rubio ha cambiado de industrias, de empresas y de responsabilidades. Sin embargo, hay algo que permanece intacto.

Sigue buscándose nuevos «rottweilers». Sigue poniéndose desafíos que lo obliguen a salir de su zona de confort.

Y sigue convencido de que el verdadero crecimiento no está en acumular certezas, sino en conservar la curiosidad suficiente para seguir aprendiendo.