Arcalis Toesca, la sociedad entre la gestora chilena Toesca y Arcalis Capital, fundada por Pablo Thompson y Eugenio Infante, cerró su fondo inaugural con US$65 millones levantados entre más de 30 inversionistas locales, principalmente family offices y aseguradoras chilenas.
El capital no se queda en Chile: el vehículo invierte en compañías medianas de Estados Unidos a través de un formato de fondo de fondos con coinversión, que distribuye alrededor de dos tercios entre nueve fondos subyacentes de private equity estadounidense y el resto en diez coinversiones directas.
La estructura apunta a ofrecer exposición diversificada a varios gestores de private equity en lugar de a uno solo, combinando los retornos y el acceso de los fondos subyacentes con el potencial de mayor rentabilidad de las coinversiones directas.
El objetivo de US$65 millones era público desde febrero de 2026, cuando la gestora lo fijó como meta, luego de un primer cierre de US$40 millones en 2024.
Chile como trampolín hacia el mercado de capitales estadounidense
La propuesta de Arcalis Toesca responde a una demanda creciente de family offices e institucionales chilenos por acceder al mercado de private equity estadounidense con estructuras gestionadas profesionalmente y en montos accesibles para inversionistas regionales.
El modelo de fondo de fondos con coinversión reduce el riesgo de concentración en un solo gestor o estrategia, mientras mantiene la posibilidad de capturar retornos superiores en operaciones seleccionadas.
El fondo inaugural cierra su ciclo en un momento favorable: el private equity en compañías medianas de EE.UU. ha mostrado resiliencia frente a los grandes buyouts en entornos de tasas altas, lo que lo convierte en uno de los segmentos más atractivos para inversionistas que buscan diversificación internacional con un perfil de riesgo moderado.
Un segundo fondo con ambición regional
Arcalis Toesca ya tiene en preparación un segundo vehículo con la misma estrategia diversificada pero de mayor tamaño, con el objetivo de captar inversionistas latinoamericanos y, en particular, las Afores mexicanas, los fondos de pensiones que administran cerca de US$ 300.000 millones y buscan activamente diversificar hacia activos alternativos en mercados desarrollados.