Lo que antes tardaba hasta una hora ahora tarda cinco minutos. iFood activó este mes su primera ruta de entrega con drones en Barueri, una de las zonas del Gran São Paulo donde más pedidos se perdían por la dificultad de acceder a los grandes condominios residenciales. El trayecto aéreo cubre 3,6 kilómetros y conecta el centro comercial Iguatemi Alphaville con los puntos de destino.

Un problema logístico con solución aérea

Barueri concentra complejos residenciales donde los repartidores esperan largos minutos en los accesos antes de poder ingresar. La mitad de los pedidos con destino a la zona terminaban sin ser entregados. Restaurantes y usuarios quedaban fuera del servicio justo en los momentos de mayor demanda.

La respuesta de iFood fue cambiar la ruta, no al repartidor. Un dron cubre el tramo más complejo del trayecto mientras un mensajero o el robot autónomo ADA recoge el pedido en el restaurante, y otro repartidor completa la entrega en la puerta del cliente.

La tecnología detrás del vuelo

El dron es desarrollo de Speedbird Aero, empresa brasileña con la que iFood trabaja desde 2019. Vuela a 50 km/h, aguanta vientos de hasta 55 km/h y lluvia ligera, y genera alrededor de 70 decibeles en vuelo, el equivalente al ruido ambiente de un restaurante concurrido. Cada operación es monitoreada en tiempo real desde un centro de control en Franca, São Paulo.

La habilitación para volar sobre zonas residenciales densamente pobladas fue un proceso a través de la ANAC len diciembre de 2025, cuando otorgaron por primera vez en Brasil un permiso para áreas con hasta 5.000 habitantes por kilómetro cuadrado.

De Sergipe a São Paulo

iFood no llegó a la capital paulista sin experiencia. Desde antes del despliegue en Barueri, la compañía operaba una ruta en Sergipe donde un trayecto terrestre de 36 kilómetros fue reemplazado por un vuelo de menos de cuatro minutos. Más de 5.000 pedidos entregados después, el modelo probó que funcionaba.

São Paulo es el siguiente nivel al contener mayor densidad, mayor volumen y mayor visibilidad. Si la operación escala, podría redefinir la logística de última milla en la ciudad más grande de América Latina.