En su primer día de trabajo en Tul, en Bogotá, José Murillo no pasó por una oficina. El COO lo recogió en su camioneta y lo llevó al almacén, donde se tomó unos tamales y un tinto con el equipo. De ahí se montó en una motocicleta con una vendedora y recorrió barrios marginales de […] Leer completo