Tempo, la blockchain de capa 1 incubada por Stripe y Paradigm y diseñada específicamente para productos financieros basados en stablecoins, participó en las ediciones de este año de la Tech Week Colombia y la Tech Week São Paulo como parte de su estrategia de expansión en América Latina.

La compañía organizó sus propios eventos en Bogotá y São Paulo, y dedicó ambas semanas a reunirse con empresas de pagos, neobancos, proveedores de remesas, fondos e instituciones financieras.

A diferencia de la mayoría de las blockchains de propósito general, donde los pagos son un caso de uso más, Tempo fue diseñada desde cero para procesar pagos con stablecoins a gran escala.

“Mover dinero entre países todavía pasa por una cadena de intermediarios, puede tardar días y tiene costos que quien envía no puede prever. En Tempo, un pago con stablecoins se liquida casi al instante, con comisiones de menos de un centavo pagadas en stablecoins denominadas en dólares”, explicó Jan Heinvirta, Latam GTM Lead de Tempo.

Entre sus clientes actuales se encuentra ARQ, una plataforma de servicios financieros con más de 2 millones de clientes en México, Colombia, Argentina y Brasil, que utiliza Tempo para realizar pagos transfronterizos más rápidos y a menor costo.

Colombia y Brasil: dos versiones distintas de la adopción de stablecoins

Estar presentes en ambas Tech Weeks dejó en evidencia dos ecosistemas con dinámicas propias. Colombia, según Jan Heinvirta, “está en el centro de los corredores transfronterizos donde las stablecoins ya son la mejor respuesta para mover dinero”.

Las empresas con las que se reunió el equipo de Tempo en Bogotá ya utilizaban stablecoins en producción, y las preguntas no eran conceptuales sino operativas: tiempos de liquidación, cumplimiento normativo y qué ocurre en las rampas de entrada y salida del sistema. Brasil, en cambio, presentó un perfil distinto: conversaciones más institucionales con empresas financieras consolidadas y una agenda que ya había superado el caso de uso transfronterizo.

“En la mayor parte de América Latina, la conversación sobre stablecoins todavía gira en torno a mover dinero entre países. En Brasil, ya fue más allá”, señaló Jan Heinvirta.

El tema que dominó las conversaciones en São Paulo fue la tokenización de activos: varias stablecoins locales ya operan en el mercado brasileño y se están lanzando más, mientras el sector financiero comienza a preguntarse qué otros activos pueden representarse en una blockchain.

Para Tempo, esta diferencia de madurez entre ambos mercados también define su enfoque: Colombia como puerta de entrada a los corredores de remesas y pagos regionales; Brasil como acceso a un mercado institucional sofisticado.

La presencia física como ventaja competitiva en la región

Más allá de los resultados comerciales concretos, ambas semanas abrieron nuevas conversaciones e hicieron avanzar procesos en curso. Sin embargo, la principal conclusión de Tempo tras las dos Tech Weeks fue más simple: estar presente en persona marca una diferencia decisiva en la forma en que la compañía trabaja con sus socios locales.

“Antes de esa semana, Tempo en Colombia era un nombre del que la gente había leído. Después, éramos un equipo que la gente había conocido. En esta región, esa diferencia es la mayor parte del trabajo”, resumió Jan Heinvirta.

La visión de Tempo para América Latina durante el próximo año es que las principales fintechs de la región liquiden volumen en su red, utilizando los productos de stablecoins de la plataforma para pagos globales, acceso a dólares y oportunidades de rendimiento.